El desarrollo humano de Panamá

En las últimas décadas, Panamá ha registrado avances sostenidos en su nivel de desarrollo humano debido a las mejoras en los indicadores relativos a la salud y la educación, así como el crecimiento económico. De hecho, en el año 2005, Panamá llegó a ocupar, por primera vez, un lugar entre los 57 países de desarrollo humano alto al presentar un índice de 0.804 (sobre uno). El índice mundial ubica a Panamá entre los ocho países latinoamericanos con mayores niveles de desarrollo humano, sólo superado por Argentina, Chile, México, Costa Rica, Bahamas, Saint Kitts y Nevis y Cuba.

El índice mundial, sin embargo, está compuesto por indicadores que reflejan promedios generales que no alcanzan a medir el desigual reparto de la riqueza, la educación, la sanidad o las diferencias existentes entre áreas urbanas y rurales. Esta función la cumple el Índice de Desarrollo Humano de Panamá (IDHP) que agrega dimensiones particulares a la realidad del país.

El IDHP correspondiente al año 2004 establece el índice de desarrollo humano de Panamá en 0.791, lo que coloca al país en un nivel de desarrollo humano medio-alto. Existen, sin embargo, profundas desigualdades entre provincias en el acceso de la población a la salud, el conocimiento y los ingresos.

Mientras que la población concentrada en las áreas urbanas –como las ciudades de Panamá y Colón— goza de un desarrollo humano medio-alto, gran parte de la población rural e indígena subsiste en condiciones precarias. Al año 2000, por ejemplo, la provincia de Panamá mantenía un nivel de desarrollo humano medio-alto (0.764) mientras que la Comarca Ngobe Buglé registra un nivel de desarrollo humano muy bajo (0.363) lo que refleja niveles bajos de ingresos, y menor acceso a viviendas adecuadas y servicios básicos como el agua potable.