DEUMSA con el apoyo del PPD y el PNUD desarrollan un proyecto para hacer más limpia la producción de carbón, diversificar sus fuentes de ingresos y fortalecer sus capacidades e intercambio con otras organizaciones comunitarias que interactúan en las zonas marino costeras.
Panamá, 20 de agosto de 2011.Los beneficios y usos de los manglares son desconocidos para muchas personas, pero para los que viven en las cercanías de éstos, los manglares son su principal fuente de sustento. El escaso conocimiento que se tiene sobre el uso adecuado y protección de los manglares los deja en una situación vulnerable para su sostenibilidad.
Los manglares son los ecosistemas más ricos y diversos del planeta, son sitios de reproducción de peces, camarones, conchuelas, aves y otras especies. Éstos funcionan como barrera natural para la protección de las costas de las mareas, tormentas y huracanes a lo largo de la costa. Los árboles que se encuentran en los manglares absorben de 2 a 3 veces más dióxido de carbono (CO2) que los bosques de tierra firme. Los manglares son hoy día responsables importantes de que Panamá tenga una abundante vida marina.
En Panamá, la conservación de los manglares forma parte de un esfuerzo combinado que debe realizar el Gobierno Nacional, a través de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), así como de las personas que habitan en sus alrededores o realizan actividades económicas alrededor de éstos.
Uno de los grupos comunitarios comprometidos con la conservación y uso sostenible de los manglares, es “Defensores Unidos del Manglar de Sajalices (DEUMSA)” en la Bahía de Chame, distrito de Capira, en la Provincia de Panamá, y que se dedican a la producción de carbón de mangle. Este grupo pasó de realizar una actividad solo extractora del manglar a intervenir pro-activamente en el manejo sostenible del mismo, mediante la reforestación y el cuido de los árboles más jóvenes que no están listos para ser talados.
DEUMSA también participó en la realización del inventario de humedales de esa zona conjuntamente con la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para la elaboración del Plan de Manejo Sostenible de éstos y en jornadas de capacitación en las escuelas y con otros grupos de la comunidad.
Anastasio Ramírez, miembro del Grupo cuenta que en los últimos años han realizado la siembra de 6 mil a 7 mil semillas para reforestar el manglar. Explicó que hoy día sólo se extraen los árboles más viejos o deteriorados para la producción de carbón, permitiéndole al manglar regenerarse y servir de sustento y refugio para varias especies de vida silvestre.
El proceso no sólo es un cambio de actitud y de forma de trabajo, sino que también se han comprometido con aumentar la conciencia de otros grupos que aprovechan el manglar, cuidando de este modo del patrimonio natural. Por otro lado, están trabajando de cerca con las escuelas para que sean ellos, los que en un futuro protejan los manglares de la Bahía de Chame, añadió Ramírez.
En el 2010, DEUMSA conformado por 12 personas, con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y un financiamiento de US$45,549.00 donados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), inició un proyecto para hacer más limpia la producción de carbón, reduciendo la expulsión de los gases y calor a la atmósfera, diversificar sus fuentes de ingresos a través de la producción de miel de abeja y fortalecer sus capacidades e intercambio con otras organizaciones comunitarias que interactúan en las zonas marino costeras.
La primera parte del proyecto, consiste en la elaboración de un horno subterráneo de ladrillos, y que se tapa durante el proceso de carbonización, reduciendo las emisiones de gases invernadero y aumentando la eficiencia del proceso. Este proceso reduce el tiempo de carbonización, de 8 días a 4 en promedio, lo que hace la actividad más rentable para los carboneros, y sobre todo elimina la producción del humo que es nocivo para la salud de las personas que viven en la comunidad, añadió Alcibíades Rodríguez, presidente de DEUMSA.
En la actualidad se están realizando algunos ajustes técnicos con el apoyo del Centro de Desarrollo Sostenible Ambiental de la ANAM en Río Hato y el apoyo del Sr. Tadao Shimada, Voluntario de la Agencia Internacional de Cooperación Japonesa (JICA), por lo que se prevé que el horno esté listo para mediados del 2011. Las bolsas de carbón de DEUMSA se pueden ubicar en algunos supermercados del país, y se espera ampliar la red de distribución con el apoyo del PPD/ PNUD-GEF.
Los miembros de DEUMSA también recibieron entrenamiento técnico para la captura, construcción, producción y comercialización de la miel de abeja. En la actualidad DEUMSA tiene 13 colmenas que ya alcanzaron a producir dos cosechas de 5 galones cada una y esperan ampliar el número de colmenas para aumentar la producción.
La miel que es producida de manera natural, sin aditivos que agilicen el proceso de endulzamiento, ha sido analizada por los laboratorios de los Supermercados Riba Smith, y sus resultados indican que es un producto de primera calidad.
Para los miembros de DEUMSA, se abre un mundo de nuevas alternativas que les permitirán mejorar sus ingresos, a partir de un uso sostenible del manglar. El aporte ofrecido por PPD/PNUD-GEF constituye un avance importante para sus propias vidas y una alternativa para la conservación de los manglares que son un ecosistema importante para el planeta y para Panamá.
Para mayor información sobre este proyecto comunicarse con José Manuel Pérez al 302-4748.
El PNUD trabaja para la reducción de la pobreza y la consecución de la metas del Milenio en Panamá
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